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Departamento de Antropología

Entrevista a Charlotte Henderson, antropóloga inglesa

Análisis bioantropológicos de las sociedades del pasado a partir del novedoso método Coimbra

A mediados de mayo, Charlotte Henderson, PhD en Arqueología, dio charlas, talleres y seminarios obre el método Coimbra, entre otros temas.

A mediados de mayo, Charlotte Henderson, PhD en Arqueología, dio charlas, talleres y seminarios obre el método Coimbra, entre otros temas.

El método propone una forma de evaluar los tipos de cambios en las zonas de inserción muscular para distinguir aquellos relacionados con procesos de desarrollo y envejecimiento de los biomecánicos.

El método propone una forma de evaluar los tipos de cambios en las zonas de inserción muscular para distinguir aquellos relacionados con procesos de desarrollo y envejecimiento de los biomecánicos.

Su objetivo principal es la interpretación de patrones de actividad física y estilos de vida de sociedades del pasado, desde el registro esqueletal.

Su objetivo principal es la interpretación de patrones de actividad física y estilos de vida de sociedades del pasado, desde el registro esqueletal.

Develar y comprender cómo eran las formas de vida en el pasado es parte del trabajo que realiza constantemente la Bioantropología. Al respecto, un método que ha cobrado importancia es el Coimbra desarrollado por la doctora Charlotte Henderson, investigadora del Centro de investigação em Antropologia e Saúde (CIAS), Faculdade Ciências, Universidade de Coimbra, Portugal, quien de visita por la facultad ahondó en sus implicancias, así como también en los desafíos de conservar adecuadamente las colecciones arqueológicas.

A mediados de mayo, Charlotte Henderson, PhD en Arqueología e investigadora del Centro de investigação em Antropologia e Saúde (CIAS), Faculdade Ciências, Universidade de Coimbra, Portugal, dio charlas, talleres y seminarios en nuestra facultad sobre el método Coimbra, entre otros temas, cuyo fin es la interpretación de patrones de actividad física y estilos de vida, desde el registro esqueletal.

El método propone una nueva forma de evaluar los tipos de cambios en las zonas de inserción muscular para distinguir los que están relacionados con procesos de desarrollo y envejecimiento de los biomecánicos, producto de la alimentación y actividades físicas. Para ahondar más en este proceso, dio la charla "Coimbra Method: Identifying lifestyle from entheseal changes", el miércoles 10 de mayo, y al día siguiente participó del seminario totalmente abierto al público "Pobreza y Salud: distinta lecturas desde el cuerpo humano".

Su última actividad fue el viernes 12 de mayo, titulada Taller Manejo de Colecciones Bioantropológicas en Chile: patrimonio en emergencia. En entrevista con la facultad, ahondó en los problemas y desafíos necesarios en el manejo de colecciones bionatropológicas y los aportes del método coimbra al análisis de humanos pretéritos.

Las actividades de Charlotte Henderson en Chile fueron organizadas por el proyecto FONDECYT 1160511 “Variabilidad en sociedades no jerárquicas: un análisis a partir de los períodos alfareros de Chile central”, del Departamento de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

-¿Cuáles han sido los principales descubrimientos a partir del uso del método Coimbra?

Los hallazgos científicos más importantes tienen relación con los cambios en el desarrollo del esqueleto, como por ejemplo rasgos en las entesis (zonas de inserción en el hueso de músculo, tendones y/o ligamentos) que claramente se deben al desarrollo y no al proceso de envejecimiento. Esto ha permitido saber cuáles son los cambios que debemos observar con más detalle para entender la biomecánica.

La gente utilizaba las entesis en el pasado para estudiar el uso de los músculos, basados en la idea de que los cambios en el esqueleto son causados por un uso positivo de la musculatura.

Ahora sabemos, con el nuevo método Coimbra, que eso no es completamente cierto, ya que algunos cambios se deben al desarrollo. Esto significa que podemos aislar los cambios de aquellos que no están relacionados con lo que queremos estudiar.

Es importante entender los estilos de vida de las personas porque así podemos comprender las jerarquías sociales, reconocer si hay élites en la población que no realizan labores manuales, y también si hay división sexual del trabajo, donde las mujeres realizan tareas diferentes a los hombres.

-A propósito de tu participación en el taller sobre Manejo de Colecciones Bioantropológicas realizado en Chile, ¿cuáles han sido los principales problemas y obstáculos en el manejo de restos humanos en países como Inglaterra y Portugal?

Los mayores desafíos radican en que tenemos tal cantidad de restos humanos que se vuelve muy difícil encontrar lugares de depósito adecuados. Cuesta dinero almacenar huesos y la gente olvida al guardarse por mucho tiempo se debe disponer de fondos para colocarlos en cajas de manera apropiada. Almacenarlos correctamente, en buenas condiciones, donde la humedad y la temperatura estén bien controladas, sin que las cajas colapsen unas sobre otras o sean dañados por insectos, roedores u otro tipo de plagas.

-¿Cuáles son los nuevos desafíos investigativos que plantea el método Coimbra?

Lo que realmente necesitamos es big data (grandes o masivas bases de datos con variada información sobre un tema). Requerimos de mucha gente usando el método en colecciones con individuos identificados y colecciones arqueológicas de manera que podamos entender la variabilidad normal, así como los cambios relacionados con los procesos biomecánicos y empecemos a determinar exactamente lo que está ocurriendo en el esqueleto. En Antropología debemos mirar estos cambios esqueletales, porque esta información no está disponible en la literatura clínica ni anatómica.

-Al analizar distintas poblaciones a nivel mundial como los amerindios y asiáticos, ¿es factible disponer de información antropológica en una misma base de datos y compararlos?

Sí. Creo que muchas de las diferencias y cambios –en términos de estatura y robusticidad, por ejemplo– se relacionan más con factores socioeconómicos. Tras estudios de colecciones con individuos identificados, concluimos que una mala nutrición hace que las personas sean más bajas. Por cierto, pueden haber factores genéticos relacionados con diferencias de las poblaciones, pero cuando observamos y comparamos estas poblaciones en una misma base de datos podemos entender la variabilidad poblacional y qué lo está causando en caso de que exista.

Carolina Escobar, periodista Facultad de Ciencias Sociales.

Jueves 13 de julio de 2017

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