Facultad de Ciencias Sociales

Análisis de la vida sociopolítica en Turquía y la profundización del neoliberalismo en la voz del académico Ertan Erol

En julio de 2018, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan dio inicio a un nuevo mandato de cinco años inaugurando vastos poderes bajo un nuevo sistema denunciado como  autocrático .

En julio de 2018, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan dio inicio a un nuevo mandato de cinco años inaugurando vastos poderes bajo un nuevo sistema denunciado como "autocrático".

Desde hace dos años, el mandatario ha instaurado políticas severas contra la oposición tras el fallido golpe de Estado de julio de 2016.

Desde hace dos años, el mandatario ha instaurado políticas severas contra la oposición tras el fallido golpe de Estado de julio de 2016.

Ertan Erol participó del Simposio  De Medio Oriente a Latinoamérica: Proyectos Socialistas , realizado el 05 de septiembre 2018 en la Casa Central.

Ertan Erol participó del Simposio "De Medio Oriente a Latinoamérica: Proyectos Socialistas", realizado el 05 de septiembre 2018 en la Casa Central.

Un difícil escenario sociopolítico continúa viviendo Turquía tras la asunción de Recep Tayyip Erdogan, otra vez como presidente de dicho país. La represión a quienes se manifiesten contra su autoritario régimen el cual suma más poderes y atribuciones por sobre el Parlamento y la Asamblea Nacional, ha afectado a miles de ciudadanos(as), entre ellos(as) a académicos(as. Ertan Erol, profesor asistente en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Estambul, participó del Simposio "De Medio Oriente a Latinoamérica: Proyectos Socialistas" y comentó en nuestra Facultad sobre los efectos sociales del actual sistema de gobierno, cada vez más presidencialista.

En julio pasado, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan dio inicio a un nuevo mandato de cinco años inaugurando múltiples poderes bajo un nuevo sistema denunciado como ‘autocrático’ por sus detractores. Asumió el poder en 2003, primeramente, como primer ministro y luego como presidente, Erdogan, de 64 años de edad, fue reelegido con holgura el 24 de junio.

Desde hace dos años, el mandatario ha instaurado políticas severas contra la oposición tras el fallido golpe de Estado de julio de 2016, seguido de una represión que tensó las relaciones con Occidente. Sobre el complejo escenario social y político ahondó el académico turco Ertan Erol, profesor asistente en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Estambul.

Erol participó del Simposio "De Medio Oriente a Latinoamérica: Proyectos Socialistas", realizado el 05 de septiembre 2018 en la Casa Central. La actividad, organizadas por el Núcleo de Sociología Política de la U. de Chile promovió una reflexión sobre los diversos impactos que la reestructuración neoliberal ha tenido sobre América Latina y Medio Oriente, poniendo especial atención a las resistencias y alternativas de transformación social que han emergido en países de estas latitudes, tales como Chile, México, Turquía y el territorio de Kurdistán.

También participaron el Comité en Solidaridad con Kurdistán, región chilena y Wallmapu; Miguel Urrutia, académico del Depto. de Sociología de la U. de Chile, y Katia Valenzuela, académica de la Universidad de Concepción.

-Desde julio 2018, rige un nuevo mandato del presidente Recep Tayyip Erdogan con mayores atribuciones como decretar estado de emergencia en el país y formular nuevos decretos, entre otros. ¿Cuál es la situación actual de Turquía con estos ajustes en el sistema de gobierno?

Pues, con el referéndum del año pasado Turquía cambió el sistema. Turquía siempre había tenido un sistema parlamentario, desde el siglo XIX. Tuvimos un Parlamento en 1877 que luego fue cerrado, sin embargo, con la revolución de los jóvenes turcos en 1908 se reabrió e históricamente tuvo un primer ministro con un gabinete.

En ese sistema, el Parlamento poseía muchos poderes. Pero con el referéndum, este sistema cambió profundamente. Ahora, el Ejecutivo tiene diversos poderes, mientras que la Asamblea no tanto.  

El presidente posee todo el poder sin hablar o negociar con la Asamblea Nacional; puede cambiar los ministerios cuando quiera. Hoy en día, la Asamblea no tiene tanta importancia y el Ejecutivo posee un rol gravitante y central.

-Previamente, describiste que no habido mucha resistencia social ante una presidencia más poderosa porque el gobierno no permite este tipo de expresiones. ¿Podrías contarnos sobre las estrategias de represión y criminalización que ha utilizado el gobierno de Erdogan en esto últimos años en Turquía?

No puedes maldecir las instituciones de la República. Además, con el intento de golpe de Estado de 2016, las leyes relativas al estado de emergencia dieron muchos poderes al Ejecutivo. La policía adquirió más poderes como, por ejemplo, detener a ciertas personas por más tiempo sin dejarlas comunicarse con su abogado(a) o parientes.

Refiriéndome al mundo académico y las represiones contra docentes universitarios, lo que pasó con los académicos por la paz cuando el gobierno tuvo algunos conflictos en las ciudades kurdas, hizo un llamado a tener una postura o respeto a los reglamentos internacionales en Derechos Humanos, es decir se trató de un llamado muy simple para que el gobierno –en este conflicto– siguiera respetando los Derechos Humanos.

Pero el presidente lo tomó de manera personal y como una propaganda terrorista; en diferentes lugares habló de esto y repitió que es una propaganda terrorista y la gente que recibía salarios públicos estaba contra el gobierno y el pueblo mismo.

Después del golpe militar en 1980, Turquía estableció una institución central en materia de educación superior, por tanto, todas las universidades están más o menos controladas por ella. En Turquía, las universidades carecen de autonomía desde esa época. Los rectores, por ejemplo, no son elegidos por los académicos, sino que es el presidente quien elige directamente al profesor que será rector.

Dicha institución (central de educación universitaria) tomó las palabras del presidente como una instrucción para ordenar a las universidades que investigaran por qué estas personas firmaron el llamado. Estos casos se transformaron en mobbing o maltrato hacia los(as) académicos(as). Pero después del intento de golpe de Estado de 2016 todo cambió; los(as) académicos(as) por la paz comenzaron a salir en listas y fueron despedidos(as).

Pero no se trata solamente de un despido, también han perdido la oportunidad de trabajar en la academia y están marcados en el "registro social", por lo que tampoco pueden trabajar fácilmente en una institución. Por ejemplo, un profesor médico no puede ejercer en un hospital y, además, tiene cancelados los pasaportes.

La mayoría de ellos(as) han sido aceptados(as) en institutos y universidades prestigiosos de Europa, Estados Unidos y otros países pero no pueden emigrar. Es una “muerte social”, no pueden trabajar pero siguen luchando.

-En el simposio en el cual expusiste, fue interesante apreciar las similitudes entre los procesos de reestructuración neoliberal y profundización del proyecto neoliberal en Turquía y América Latina. Tú trabajaste en México y, de alguna manera, has dialogado con los procesos neoliberales presentes en Chile. ¿Qué similitudes has identificado en los procesos de reestructuración neoliberal en Turquía y países como México y el nuestro?

Destaco la rápida apertura hacia el neoliberalismo. Las privatizaciones de los servicios públicos, de los recursos naturales, de los recursos comunales fueron vertiginosas en nuestros países, eso creo que tuvo un impacto muy grande, lo que nos llevó a una deslegitimación de los partidos centrales.

Frente a este escenario y sus posibilidades de cambio y transformación y sobre alcanzar un proyecto contra-hegemónico soy pesimista, no creo que lo tengamos, al menos, en el corto plazo. Lo que si podemos decir es que el proletario urbano está otra vez enojado, y ahí se puede apreciar una explosión antisistémica y anticapitalista, pero sin programa porque carece de una organización.

Actualmente, se percibe un sentimiento de derrota porque ya hay muchos procesos centrales perdidos y, además, existe una crisis económica grave, sumado a la desvalorización de la moneda turca; también hay productos que son difíciles de encontrar en Turquía o son más costosos.

Si bien hay espacios, instancias y opciones para que surjan estos tipos de movimiento antisistémicos, los partidos políticos de oposición ya están, definitivamente, desorganizados.

Carolina Escobar, periodista Facultad de Ciencias Sociales.

Viernes 18 de enero de 2019