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Facultad de Ciencias Sociales

Estudiantes se insertan en la realidad social con experiencias novedosas de aprendizaje

Entre el 20 de agosto y el 16 de diciembre de 2016, la estudiante de Ed. Parvularia Marion Véliz realizó su práctica profesional en la Guaguateca de la Biblioteca de Santiago.

Entre el 20 de agosto y el 16 de diciembre de 2016, la estudiante de Ed. Parvularia Marion Véliz realizó su práctica profesional en la Guaguateca de la Biblioteca de Santiago.

A futuro, Marion pretende continuar trabajando en espacios alternativos, ya que en establecimientos educacionales tradicionales los as  niños as  no son partícipes de su aprendizaje.

A futuro, Marion pretende continuar trabajando en espacios alternativos, ya que en establecimientos educacionales tradicionales los(as) niños(as) no son partícipes de su aprendizaje.

 Esta práctica profesional para la estudiantes no surge de la necesidad específica de la Universidad, sino que a partir de los requerimiento del mismo espacio , destaca la Prof. Viviana Soto.

"Esta práctica profesional para la estudiantes no surge de la necesidad específica de la Universidad, sino que a partir de los requerimiento del mismo espacio", destaca la Prof. Viviana Soto.

Desde el 10 al 18 de enero, la estudiante de Psicología Paula Rodríguez, estuvo en la comuna de Petorca realizando talleres para la comunidad, principalmente con juntas de vecinos.

Desde el 10 al 18 de enero, la estudiante de Psicología Paula Rodríguez, estuvo en la comuna de Petorca realizando talleres para la comunidad, principalmente con juntas de vecinos.

Varias de las localidades rurales visitadas presentan una compleja geografía y escasa conectividad, quedando muchas veces aisladas.

Varias de las localidades rurales visitadas presentan una compleja geografía y escasa conectividad, quedando muchas veces aisladas.

Para cerrar el curso de Evaluación de Proyectos Sociales de la carrera de Sociología, los grupos de estudiantes presentaron los resultados de  investigaciones realizadas a programas sociales.

Para cerrar el curso de Evaluación de Proyectos Sociales de la carrera de Sociología, los grupos de estudiantes presentaron los resultados de investigaciones realizadas a programas sociales.

El pasado 25 de octubre se desarrolló el Seminario de Antropología Forense dirigido a estudiantes de 4to año de Antropología, mención Antropología Física, en la U. Especial de Identificación del SML.

El pasado 25 de octubre se desarrolló el Seminario de Antropología Forense dirigido a estudiantes de 4to año de Antropología, mención Antropología Física, en la U. Especial de Identificación del SML.

Más allá de las aulas, estudiantes de las distintas carreras que conforman la Facultad de Ciencias Sociales han aplicado la teoría en trabajos de vinculación con el medio. Ya sea en el marco de una práctica profesional, una cátedra o, incluso, por propia iniciativa estudiantil, jóvenes de distintos cursos han vivido experiencias significativas como cientistas sociales en espacios alternativos de trabajo, localidades rurales o instituciones públicas que requieren mejorar sus políticas de funcionamiento. En este reportaje, compartimos sus testimonios y el de los(as) profesores(as) que han aportado en este proceso formativo.

Textos infantiles didácticos, juguetes, figuras de animales, texturas y una amplia gama de colores es posible encontrar en una de las salas de la Biblioteca de Santiago. Es diferente al resto ya que en ella los(as) niños(as) son los(as) protagonistas. Se trata de la Guaguateca, un espacio familiar y gratuito donde se acerca la lectura a niños y niñas de hasta 4 años, acompañados(as) y apoyados(as) por sus familias y educadores(as), entre ellas dos estudiantes de 5to año de Educación Parvularia y Básica Inicial, del Departamento de Educación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

Entre el 20 de agosto y el 16 de diciembre de 2016, la estudiante de la carrera Marion Véliz realizó su práctica profesional en la biblioteca. Estuvo a cargo del taller de “Cuenta cuentos”, dirigido a los(as) niños(as) donde también participan los adultos. Se interesó en ella por ser un espacio no convencional de educación parvularia y abierto a la comunidad. La Guaguateca es el único lugar “que conozco que fomenta la lectura en bebés de entre 0 y 3 años”, admite.

Lo primero que viene a la mente al pensar en actividades de fomento lector es un modelo escolarizado, “donde el(la) niño(a) debe aprender a decodificar y a leer. En este espacio, en cambio, se vivencia el proceso como una lectora del mundo, que a la larga es lo que hacen los(as) niños(as) en esa etapa de la vida, más que decodificar letras leen el mundo a través de su cuerpo, a través de las sensaciones y lo hacen con diversos materiales”, explica.

A futuro, Marion pretende continuar trabajando en espacios alternativos, ya que en establecimientos educacionales tradicionales los(as) niños(as) no son partícipes de su aprendizaje. Le motiva también el trabajo constante y la mayor cercanía que se da con los(as) padres y madres. “De hecho, se han formado círculos de crianza. Hay papás que vienen a hacer sus asambleas; como es un espacio libre es permitido que el(la) niño(a) experimente por sí solo(a), mientras sus padres tienen un espacio de diálogo en torno a la crianza respetuosa. Se trata de gente que viene buscando otro tipo de educación y cree en ella”, describe Véliz.

Viviana Soto, académica del Departamento de Educación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile y coordinadora de prácticas profesionales en la carrera de Educación Parvularia y Básica Inicial, relata que en la búsqueda de espacios comunitarios y diferentes para las estudiantes, comenzó en agosto de 2016 el proyecto dialogado y acordado con la biblioteca. Por tanto, “esta práctica profesional para la estudiantes no surge de la necesidad específica de la Universidad, sino que a partir de los requerimientos e intereses del mismo espacio en el cual participan”, destaca la docente. A futuro, “lo que queremos es también promover un espacio amplio de movilidad, de modo tal que el(la) niño(a) adquiera conocimiento de su cuerpo allí y siga gozando en un ambiente de lectura”, anticipa Soto.

La “historia del Camaleón”, una experiencia multisensorial para niños(as) y adultos

Una de las últimas sesiones del taller dirigido por Marion Véliz estuvo marcada por la “Historia del Camaleón”, historia narrada con materiales, figuras de animales que aparecen y desaparecen, impostaciones de voz y técnicas lúdicas de dramatización. Al término del cuento, niños y niñas respondieron con entusiasmo las preguntas de la educadora. Luego, tanto niños(as) como adultos tomaron pedazos de papel celofán de múltiples colores, los observaron y movieron libremente por varios minutos.

En el taller participan, habitualmente, padres y madres de distintas edades y nacionalidades con sus pequeños(as) hijos(as). Una de ellas es Claudia Zagarra (36), de origen boliviano, quien hace más de un año vive en Chile y asiste regularmente con su hijo Julio (1 año y medio) a este y los otros talleres que se realizan en la Guaguateca.

Posee una maestría en Literatura Infantil por lo que los talleres le han servido para recordar conocimientos y habilidades, ejercer una “maternidad consciente” y “dar lo mejor de sí a los hijos, tratando de explotar el potencial que tienen los(as) niños y motivarlos(as) en su desarrollo; que sean libres. Las sesiones ayudan mucho en eso, pues te orientan y constituyen un espacio alternativo fuera de la casa para experimentar nuevas cosas”, comenta Claudia Zagarra.

José Reyes (25) es uno de los pocos padres que visita la Guaguateca y lo hace con su hija de 1 año 7 meses llamada Leonor. Trabaja como monitor prevencionista en drogas y alcohol del Servicio Nacional de Menores (Sename). Generalmente, participa del taller de “Cuenta Cuentos” y actividades lúdicas.

“Me parece una buena iniciativa para impulsar la creatividad y realizar con ella actividades para distraerla en el hogar, en un ambiente tranquilo y educativo donde los mismos padres y madres aprenden”, señala. Su hija no era muy sociable pero durante las sesiones ha podido interactuar con niños(as) de su edad y mayores. Al mismo tiempo, le ha servido en su trabajo con niños de 2 a 7 años del Sename para “enseñarles cosas nuevas y sacarlos del ambiente negativo que los(as) ha marcado”.

De manera constante, Valentina Grez (30) hace tres meses que viene a los talleres junto a su hija Amparo de 3 años. Fue a su inauguración el verano pasado y actualmente vienen, al menos, una vez por semana. “Para mí es una excelente alternativa de uso del tiempo libre, porque permanecer en casa con Amparo sería muy aburrido y no siempre se puede salir. Además, el fomento a la lectura se transforma en una gran y necesaria opción”, recalca.

Es bibliotecaria y trabaja por las mañanas. Reconoce que ha aprendido bastante en la biblioteca municipal, participando de talleres sobre narración a niños(as). A su hija le encanta asistir, de hecho pregunta permanentemente por las actividades que allí se desarrollan.

Junto a Claudia y José, se queda en la Guaguateca para participar del siguiente taller a cardo de otra estudiante de Educación Parvularia y Básica Inicial de la Universidad de Chile. Se trata de un taller de lectura de cuentos que busca enseñar y compartir con los adultos técnicas para contar historias, además de responder interrogantes como qué tipo de cuentos son los más indicados y cuál es el ambiente idóneo para hacerlo, entre otras.

Estudiantes se insertan en la realidad social

Ayudando a comunidades rurales desde la Psicología

En el Departamento de Psicología también se desarrollan iniciativas novedosas de aprendizaje y ejercicio profesional, provenientes incluso de los(as) propios(as) estudiantes. Paula Rodríguez pasó a 4to año de Psicología y hace un año comenzó a participar de los Trabajos de Salud Rural (TSR), trabajos voluntarios –sin evaluación académica– organizados y realizados por estudiantes de distintas carreras de la Universidad de Chile, Central y Universidad Católica. La iniciativa fue creada en 2002 y cada vez suma más voluntarios(as) y casa de estudio participantes.

Desde el 10 al 18 de enero estuvo en la comuna de Petorca realizando talleres para la comunidad, principalmente con juntas de vecinos. Los TSR duran, por lo general, ocho días y, en el caso de Psicología, tienen por objetivo principal entregar conocimientos en salud mediante dos metodologías: una es desmitificar y relevar el rol del(la) psicólogo(a) en la actualidad, y otra es la realización de siete talleres. Estos se enfocan en habilidades parentales, reconocimiento de emociones en niños, depresión y duelo, prevención de drogas y alcohol, cuidados al cuidador, sexualidad. Los temas a tratar en cada sesión son escogidos por sus propios habitantes.

Se realizan dos convocatorias al año para participar de los trabajos voluntarios en invierno y verano. Las localidades a visitar varían cada semestre y son seleccionadas de acuerdo a su índice de ruralidad, índice de vulnerabilidad y la disposición de la municipalidad. A cada comunidad asisten y colaboran unas 20 personas, conformando equipos interdisciplinarios. Paula ha participado en tres ocasiones en las comunas Longaví y Petorca.

Relata que le han tocado casos complejos de familias cuyos integrantes presentan problemas de salud mental. En situaciones como esas el equipo actúa como mediador entre la comunidad y el municipio, hablando con los profesionales de la salud que, por su experticia y funciones, podrían atender esos casos. “Nuestro rol es, básicamente, educar. Sabemos que en pocos días no podemos resolver los problemas de la gente, pero si brindarle herramientas para solucionarlos. Intentamos acercar a los habitantes a su municipalidad y así luego acudan ella”, manifiesta la estudiante de Psicología.

Los(as) estudiantes de la carrera han realizado diversos talleres radiales sobre prevención de drogas y alcohol emitidos en las radios locales. “Por ejemplo, explicamos qué es una adicción, qué son las drogas, cuáles son los síntomas, también aclarar que no por ser un(a) drogadicto(a) es mala persona, temas y aristas que interesan mucho a la gente”, recuerda.

Varias de las localidades rurales visitadas presentan una compleja geografía y escasa conectividad, quedando muchas veces aisladas. Cuando se desatan intensas lluvias los ríos se desbordan, cuyos habitantes quedan por largo tiempo “bajo el suelo, entonces ellos(as) nos comentan que necesitan aprender primeros auxilios, porque el CESFAM tardaría cuatro días en llegar. Por su parte, el personal de emergencia no alcanza a llegar a ayudar a tiempo a las personas”, comenta Rodríguez.

La importancia del trabajo en equipo

A fines de 2016, Paula junto a un grupo de compañeras de la carrera y de la Facultad de Medicina ganó el Premio Azul, fondo entregado a iniciativas estudiantiles por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la U. de Chile. El dinero, dice, está destinado a solventar gastos de locomoción de los Trabajos de Salud Rural.

Actualmente, la coordinación oficial la tiene la Universidad de Chile y Universidad Central, siendo dos estudiantes las representantes de la carrera de Psicología de nuestra Facultad. Paula extiende la invitación a estudiantes de todos los años a sumarse a una iniciativa basada en el trabajo en equipo, desde múltiples disciplinas. Para ello, deben postular y capacitarse, cuyo sitio web es http://trabajosdesaludrural.weebly.com/.

Esta experiencia ha sido muy gratificante y alentadora, argumenta, por la posibilidad que ofrece de realizar trabajos grupales, donde convergen múltiples miradas; “es a través de la comunidad y del trabajo en equipo que uno(a) de nosotros(as) puede hacerse cargo de problemas sociales”, reflexiona. La carrera para que tenga sentido, según Paula, debe contar con actividades prácticas dirigidas a la comunidad. Como alumna del curso Psicología Comunitaria, impartido en 3er año, comprendió el sentido de sus contenidos tras vivirlos en terreno durante sus labores como voluntaria.

El profesor a cargo de la cátedra, Víctor Martínez, ha orientado a las estudiantes en este proceso, entregándoles conocimientos sobre en qué consiste el trabajo comunitario y cómo ellas debieran proceder. Destaca su interés y el de numerosos(as) estudiantes por ir a las comunidades, informar y ofrecer ayuda a quienes la requieran. “Lo que me impresiona es su motivación propia, esa sensibilidad social por realizar trabajos comunitarios, pues esta idea no proviene de ningún profesor, ni se enmarca dentro de ningún curso. Al respecto, ellos(as) enfatizan que no pretenden institucionalizar esta iniciativa en el sentido de transformarla en una actividad evaluada curricularmente”, subraya.

La labor que todos(as) ellos(as) ejercen –sin ser especialistas titulados(as) aún– es, fundamentalmente, detectar problemas, sistematizar y entregar esta información al municipio. “Es más que recoger información, implica también un trabajo de consejería que ellas (las estudiantes) pueden hacer, son trabajos de orientación más sencillos. Si consideran que no pueden asumir esa responsabilidad los derivan a programas”, aclara el docente.

Diagnósticos y evaluaciones de proyectos sociales: el(la) sociólogo(a) en terreno

Hace más de una década, estudiantes de la carrera de Sociología realizan sus primeros trabajos en terreno a través de asignaturas ligadas a la evaluación de políticas e instituciones públicas o sin fines de lucro. La iniciativa se inscribe en la relación que “vincula a la Universidad con la sociedad, generando conocimientos que aportan a una fundada toma de decisiones”, puntualiza la académica del Depto. de Sociología, Andrea Peroni.

Como estudiante de cuarto año, Victoria Cruzat debió elegir junto a su grupo una institución para analizar, en el marco del curso Evaluación de Proyectos Sociales, la continuación del curso de Políticas Públicas, ambos ramos dictados en el cuarto año de la carrera de sociología (7mo y 8vo semestres respectivamente). Escogió el Programa Tratamiento Ambulatorio de Adicciones del COSAM de la comuna de Ñuñoa, con el fin de desarrollar una “evaluación ex-dure de dicho programa durante el periodo 2015-2016 y entregar las herramientas necesarias para un desarrollo óptimo del programa en el futuro”, señala.

El grupo compuesto por siete integrantes evaluó la eficacia de las actividades, es decir el grado de cumplimiento de las metas que conforman la iniciativa municipal; la pertinencia de las actividades en relación con el acontecer comunitario y la pertinencia de las actividades en relación a las expectativas de los beneficiarios(as). Se realizaron entrevistas y grupos focales para obtener la información sobre la institución y sus usuarios, entre otras actividades.

Este ha sido uno de los primeros acercamientos reales al desarrollo laboral de la disciplina que ha tenido Victoria y el resto de los(as) estudiantes de Sociología en la Universidad, por lo que “para mí ha significado un espacio de profundo aprendizaje in-situ. Además, conlleva el vínculo real con una institución y permite abrirse a la experiencia de problemas que surgen durante la etapa laboral, aprender a cómo lidiar con ellos y poder solucionarlos”, acentúa. Por su parte, tras el informe entregado, el COSAM pretende atender a los comentarios realizados. “La retroalimentación fue muy activa durante todo el proceso, por lo que el personal de la institución quedó muy conforme”, añade la estudiante.

Francisco Ulloa y otros(as) cinco compañeros(as) desarrollaron el proyecto "Propuesta de aplicación de Política Pública: Visibilización de las dificultades y experiencias de vida de apoderados y apoderadas de la Escuela Especial de Desarrollo de la Reina". En él se propusieron resolver la escasa consideración de las dificultades y experiencias de vida en las y los apoderados de estudiantes de la Escuela Especial de Desarrollo de La Reina.

Primero, narra que identificaron la tensión o problema no resuelto al interior de la escuela que perjudicaba a la comunidad escolar y al pleno funcionamiento de la institución, para posteriormente elaborar y entregar al establecimiento una propuesta de proyecto con miras a resolver dicho(s) problema(s).

“Bajo una perspectiva que pone el énfasis en la buena comunicación como una condición fundamental para el desarrollo y bienestar de toda comunidad, se optó por tener reuniones con todos los actores involucrados: profesores y profesoras, equipo administrativo, apoderados y apoderadas. También hicimos observación participante en instancias como asambleas del Centro de Apoderados”, recuerda Francisco.

Este trabajo fue significativo para su grupo por otorgar la posibilidad de trabajar con una escuela para niños y niñas en situación de discapacidad con sus familias. Sintieron que dejaron de ser estudiantes para transformarse en cientistas sociales que trabajaban a la par con profesionales de la educación y familias en un contexto particularmente vulnerable.

Considera que este tipo de aprendizaje cognitivo-emocional constituye una riqueza enorme para los y las estudiantes como futuros(as) investigadores(as) sociales, permitiendo “aprehender nuestro objeto de estudio de una manera más sensible, horizontal y compleja. En ese sentido, al transformar la realidad social, también nos transformamos nosotros(as). Por otro lado, trabajos como este permiten reducir la distancia entre la academia y la sociedad y darle una voz a aquellas personas desventajadas”, puntualiza.

La escuela se mostró profundamente agradecida por haber desarrollado un documento práctico-teórico que ayuda a visibilizar las dificultades de vida para las personas en situación de discapacidad y su entorno. “De hecho, el Servicio Nacional de Discapacidad (Senadis) se propuso exponer el enfoque adoptado en nuestro trabajo en las comisiones de la organización. Esto con el fin de complejizar la mirada sobre la realidad de estas personas y sus entornos y ampliar la elaboración de políticas públicas a la comunidad”, relata Francisco Ulloa.

Para cerrar el curso, el pasado 12 de diciembre de 2016 los grupos de estudiantes presentaron los resultados de las investigaciones realizadas a un conjunto de programas sociales, provenientes de diversas instituciones. A continuación, se detallan los nombres de los programas evaluados por ellos(as) y sus respectivas instituciones:

Programa evaluado Institución
Modelo de Gestión de la Calidad de la Educación Parvularia Institución Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI). Sala cuna y Jardín Infantil “Los Mañositos”
Proyecto Educativo 2015-2019 Ciclo Básico de Sociología Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile
Trabajos Voluntarios Federación de Estudiantes Universidad de Chile (FECh)
Programa tratamiento ambulatorio de adicciones de COSAM Ñuñoa COSAM, Municipalidad de Ñuñoa
Comunidades seguras, fortaleciendo los Microbarrios de la Comuna de La Reina DIDECO, Municipalidad de La Reina
Sendero Educativo Cerro Blanco Cultivos urbanos

Más de 100 proyectos de investigación social

El curso de Políticas Públicas y su continuación titulado Evaluación de Proyectos Sociales son dirigidos por la profesora Andrea Peroni y en él se incorporan contenidos teóricos y metodológicos, apuntando al desenvolvimiento profesional. Hasta la fecha, se han realizado más de 100 estudios, entregados a instituciones sin fines de lucro, de la sociedad civil o del Estado.

Según la profesora en estos ramos se utilizan los instrumentos que hoy en día están validados en el ámbito profesional, como técnicas de diagnóstico y de planificación, “ello les permite (a los y las estudiantes) insertarse adecuadamente en el amito laboral. Pero, la tarea no concluye allí, sino con el desarrollo de una mirada crítica sobre los mismos”, afirma la docente.

Las investigaciones emplean técnicas tanto cualitativas como cuantitativas, con discusiones relacionadas a los contextos de las instituciones analizadas, su vinculación con el poder y con el espacio de transformación. “El sello que queremos impregnarle es la necesidad de incluir la voz de los(as) intervenidos(as), en todas sus posibilidades, dado que este es un gran debe de las evaluaciones en la actualidad. Estos rasgos deben estar presentes en las investigaciones evaluativas que realizamos en el curso y para llegar a ello, muchas veces, se acuerda con la contraparte institucional un foco evaluativo. Adicionalmente, los grupos complementan con una visión más amplia, mas ciudadana, no solo técnica”, señala Peroni.

Aclara que en el curso los(as) estudiantes no realizan intervenciones sociales pero si el ejercicio desarrollado es una “intervención” en un contexto social complejo. “Intervención, en tanto realizan una inmersión en una realidad “extraclases”, donde tienen que aprender a dialogar con la incertidumbre, con otras reglas de juego, otros códigos, con la falta de datos, la no atención por parte de las instituciones, agendas inubicables, tiempos de desplazamientos, generación de confianzas y con la promesa que lo realizado en conjunto se materializará en la devolución de la información para la toma de decisión institucional”, argumenta.

Los y las estudiantes se sumergen en un ejercicio profesional real, monitoreado y acompañado por un(a) docente y un(a) ayudante por cada grupo. No son clases tradicionales o meramente participativas, son clases fuera de las aulas y ello es –afirma Andrea Peroni– fundamental para el “aprestamiento laboral, en tanto habilidades, conocimientos, actitudes y miradas que se aprenden en extramuros”.

Conociendo el quehacer que un(a) antropólogo(a) físico(a) forense

La línea de Antropología Física del Depto. de Antropología ha estado en permanente contacto con el Servicio Médico Legal (SML). Varios(as) egresados(as) han decidido trabajar como peritos forenses en el organismo, un interés que comienza muchas veces entre los antropólogos(as) durante sus estudios en Pregrado.

Desde el ámbito académico, se han generado actividades que buscan acercar e interiorizar sobre el quehacer profesional de la antropología física, más específicamente del área forense. En 2016 se retomó el trabajo con el Servicio Médico Legal a través de la cátedra de Antropología Forense, impartida por el profesor Rodrigo Retamal.

En este marco, el pasado 25 de octubre de 2016 se desarrolló el Seminario de Antropología Forense dirigido a estudiantes de 4to año de Antropología, mención Antropología Física, en la Unidad Especial de Identificacion Forense del Servicio Médico Legal. Una de las charlas principales estuvo a cargo de la egresada de Antropología Física de la Universidad de Chile, Macarena Arias, titulada “Desafíos actuales en materia de derechos humanos en causas de graves violaciones a los derechos humanos”.

Macarena Faure fue una de las estudiantes que asistió al seminario y recuerda que contó con exposiciones alusivas a la arqueología forense, odontología forense y balística, “todo esto al alero de que la práctica forense para ser efectiva requiere ser interdisciplinaria”, rememora. Este tipo de experiencias, según Faure, contribuyen para entender cómo es la realidad laboral en dos sentidos: “Primero, en un aspecto cotidiano y rutinario y, segundo, sirve para darte cuenta de que la labor del(la) antropólogo(a) que se dedica al área forense en Chile está en pañales (en relación a otros países latinoamericanos, por ejemplo). Este mismo hecho, de cierta manera, te insta a seguir estudiando y especializándote para poder desempeñarte en el área forense en nuestro país”.

Cabe destacar que “los(as) estudiantes han podido conocer al personal que trabaja dentro del contexto forense. La experiencia, en ese sentido, es lo más importante más allá de las habilidades técnicas que, en general, se enseñan dentro de la cátedra. La idea es prepararlos(as) para que puedan integrarse de lleno a un equipo de Antropología Forense”, comenta Rodrigo Retamal.

Al término del curso de Antropología Forense se realiza un trabajo consistente en analizar casos ficticios, donde el(a) estudiante se convierte en un(a) perito forense. Esto les ha servido para conocer diferentes técnicas y formas de identificación, entre ellas técnicas de identificación dental.

Ejercicios y actividades como estas se enmarcan en una intención docente de desarrollar experiencias prácticas diferentes de aprendizaje, donde los conocimientos son adquiridos o aplicados en terreno con comunidades y organizaciones de la sociedad civil complejas, enriqueciendo así su formación e insertándolos(as) –de manera incipiente– en la realidad sociocultural chilena.

Carolina Escobar, periodista Facultad de Ciencias Sociales.

Viernes 20 de enero de 2017

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