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Departamento de Sociología

Entrevista a Silvia Lamadrid, académica de Sociología

"El postnatal de seis meses terminará en la flexibilización de los derechos de las mujeres"

La investigadora y docente del Departamento de Sociología considera que no están dadas las condiciones para que se aplique un posnatal de seis meses que realmente favorezca a las mujeres, tal como ha prometido el gobierno. "No hay una correlación de fuerzas que permita ganar este derecho en buenas condiciones", sostuvo.

"El Sernam partió originalmente teniendo como agenda básica la equidad de género y ahora está girando a una agenda mucho más conservadora, reforzando los roles tradicionales de las mujeres", comenzó a analizar Lamadrid lo que llamó una "promesa de campaña", refiriéndose al posnatal de seis meses que se piensa implementar.

Silvia Lamadrid, académica del Departamento de Sociología de FACSO, sostiene que hay una tensión que el actual gobierno no está pudiendo resolver al pretender otorgar un derecho sin prever las condiciones en las que se va a dar. "Es una tensión que no tienen resuelta. Como gobierno, no pueden pretender que las mujeres estén en la fuerza de trabajo y mantengan todo el trabajo doméstico a la vez. O apoyas que las mujeres participen en la fuerza de trabajo y les das a mujeres y a hombres apoyo en la crianza de los hijos o estás por la salida conservadora de fortalecer el rol materno y hacer que la mujer vuelva a la casa, que con los salarios de hoy simplemente no es viable".

Y agregó: "La Concertación siempre reconoció que existían problemas y era pro-familia en el sentido de tratar de que la gente equilibrara el trabajo y la familia. Pero acá se quiere un modelo de familia que no coincide con la presencia de las mujeres en la fuerza de trabajo".

Acorde con lo dispuesto en el artículo 195 del Código del Trabajo, las mujeres que trabajan tienen derecho a un descanso de maternidad de seis semanas antes del parto y de doce semanas después del parto.

El posnatal como derecho adquirido
La demanda de las organizaciones y movimientos de mujeres es recurrente en temas de violencia de género y de derechos reproductivos. En las campañas de los candidatos a presidente, sin embargo, el estandarte "pro mujer" fue el postnatal de seis meses.

"La posibilidad de ampliar el postnatal no fue exactamente una demanda de las mujeres. Por el contrario, cuando Comunidad Mujer hizo una encuesta, un 68,7% de las mujeres contestaba que esto podría hacerles más difícil la posibilidad de encontrar trabajo. El origen de esto fue hace cinco o seis años, cuando las Isapres cuestionaron el aumento de los permisos para cuidar al niño menor de un año después del postnatal", apuntó Lamadrid.

La socióloga, coordinadora del Núcleo de Género y Sociedad "Julieta Kirkwood" especializada en problemáticas de género y de salud, encontró las razones de la extensión del postnatal en variables económicas: "Después del postnatal viene un período en que las mujeres tienen derecho a cuidar a su hijo si se enferma. Las Isapres descubrieron que estos permisos habían aumentado exponencialmente y no coincidía con el aumento de las enfermedades de los niños. Entonces acusaron que había un "abuso" en la utilización de estos permisos por parte de las mujeres, con el apoyo de los médicos".

En un estudio realizado por Sernam en 2004, se buscó caracterizar quiénes eran las mujeres que solicitaban estos permisos y se descubrió que el mayor grupo eran las que ganaban alrededor de 400 mil pesos. "Es decir, no las más pobres pero tampoco las profesionales. Son las vendedoras, las secretarias, mujeres cuyo sueldo no les permite tener una empleada doméstica. Esto revela además que hay mucha diversidad en la situación de las mujeres que trabajan y hay que tenerlo en cuenta", continuó Lamadrid.

La investigadora comentó la reacción de los médicos cuando se los consultó sobre este incremento de permisos: "La respuesta del Colegio Médico fue: ‘Lo que pasa es que el postnatal es muy corto'. Porque los médicos tienen la visión de las mujeres prioritariamente como madres. Hay una tendencia a recargar la responsabilidad de las mujeres en este sentido. Pero ¿por qué no puede ser el padre el que lo haga?".

En este dilema -afirmó la socióloga- el Sernam fue "tibio" al enfrentar la riesgosa contradicción de querer apoyar estos derechos por un lado pero, por el otro, asumir que se estaría encareciendo a la mujer como mano de obra contratable. "Todo esto, en un contexto de discriminación. Actualmente se sabe de más que las empresas evitan contratar más de 19 mujeres porque si no están obligados a tener sala cuna", agregó.

La solución propuesta implica precariedad
¿Cuál es la solución que plantea este gobierno? La respuesta es: flexibilidad. "Pero la flexibilidad de los patrones, para los trabajadores es precariedad, porque los contratos se acomodan a la necesidad del patrón. Flexibilidad puede tener significados muy variables dependiendo de la diversidad de situaciones de las mujeres.

Así como es muy riesgoso ampliar el postnatal -considera la académica-, es igualmente riesgoso flexibilizar el sistema actual. Considera que podría ocurrir que muchas mujeres prefirieran postergar el prenatal y sumarlo al postnatal: "Una trabajadora de una tienda ni siquiera tiene el derecho a silla, que es legal y no se lo dan. Cómo va a llegar a tres días del parto en esas condiciones. Y ni mencionemos que las temporeras no tienen contrato. Hay una enorme cantidad de mujeres a las cuales ni el actual posnatal está beneficiando, porque no tienen contrato o trabajan por cuenta propia. Según la misma encuesta de Comunidad Mujer, la mayoría de las mujeres de los tres primeros quintiles trabaja sin contrato".

En realidad, habría que empezar por garantizar el acceso al pre y post natal para todas las trabajadoras que actualmente no lo tienen: temporeras, microempresarias, trabajadoras a honorarios, antes de "flexibilizar".

El postnatal a seis meses arriesga despidos
"Respecto de ampliar el postnatal a seis meses, hay dos situaciones extremas: no va a beneficiar a las más pobres, que van a seguir sin contrato. Por otro lado, a la mayor parte de las mujeres que están en posiciones de trabajo con mejores sueldos, va a ser tal cual dijo la ministra: ‘Cuando vuelvas te vas a encontrar a otro en tu puesto'. Las mujeres profesionales trabajan en situaciones de gran competitividad, donde no se respetan las jornadas legales. La aparente ganancia, en un contexto de debilidad de las y los trabajadores, con sindicatos sin poder de presión, puede convertirse en letra muerta o en pérdida, ya que las jornadas "flexibles" se adecuarán a las necesidades de las empresas y no de los trabajadores", advirtió.

Lamadrid considera que "es imprescindible que cualquier ampliación incluya a los hombres. Excepto para amamantar, todo lo demás pueden hacerlo los papás. Al incluirse a los hombres en esta ampliación, no se sobrecarga a las mujeres, sino que se avanza en compartir las responsabilidades domésticas"

Por otro lado, restaría definir quién financiaría esta iniciativa. "Porque el financiamiento puede ser a costa de la empresa, del trabajador o algo compartido con intervención del Estado. Porque si es sólo por parte de la empresa va a ser a costa del trabajador, si es que el Estado no pone su parte", sostuvo.

Finalmente, invitó a situarse en el contexto en el que se implementaría esta política. En un marco en el que "empleos son escasos, hay una alta tasa de desempleo, y las demandas de los trabajadores no logran articularse, esta propuesta es bastante irreal. No hay una correlación de fuerzas que permita ganar un derecho en buenas condiciones en este momento. La presencia de las organizaciones sindicales en el debate es clave para crear esas condiciones".

 

Lorena Villafañe.
Comunicaciones Depto. Sociología.

Lunes 2 de agosto de 2010

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