Periodo Formativo en Tarapaca. Progreso y Tragedia Social en la evolución y la temprana complejidad cultural del Norte Grande de Chile, Andes Centro Sur

Clásicamente la arqueología americana ha concebido el Período Formativo como el momento en que las sociedades "arcaicas" de tradición cazadora recolectora incorporan e implementan estrategias económicas novedosas que permitirán la producción de excedentes, el paso de estrategias de apropiación a producción y distintos niveles de acumulación. Dicha transformación supone un cambio en el patrón de asentamiento con la aparición de ocupaciones estables, en aldeas, y el notable surgimiento de arquitectura ceremonial y pública. No obstante, este "Formativo Americano" ha sido tratado como el correlato del Neolítico europeo y hoy se cuestiona el valor histórico evolutivo e histórico cronológico del concepto, puesto que hay formativos de muy diferente data y características culturales . Bajo este paradigma se ha construido el Formativo de Chile, caracterizado por elementos que innovan y marginan las ancestrales tradiciones arcaicas de la costa y la puna, generando transformaciones económicas y sociales explosivas que alcanzan un momento clave hacia el 1000 AC. En Tarapacá este modelo implicaría una etapa donde los desarrollos locales demostrarían una marcada integración de elementos regionales costeros, vallunos y altiplánicos conformando sistemas sociales basados en una economía agrícola y ganadera, relaciones de reciprocidad, intercambio y complementariedad ecológica, permitiendo el surgimiento de ciertas élites legitimadas desde el plano religioso y por su conexión con núcleos del altiplano. Así, esta propuesta supuso que dicha complejidad social traducida en vida aldeana, resultado del apogeo agrícola, iba de la mano con el advenimiento de exitosos grupos altiplánicos portadores de la "civilización".


Sin negar las contribuciones de esta arqueología, hoy día planteamos una revisión de sus bases teóricas y apelamos a la "pérdida de la inocencia" de la perspectiva histórica, contribuyendo a través del caso específico del Formativo de Tarapacá con una investigación que provea un avance cualitativo al materialismo y el "pensar-social". Tarapacá ofrece un registro arqueológico propio y diverso, más alejado de los horizontes panandinos preincaicos, todavía poco evaluado respecto a todos estos planteamientos teóricos y, más bien, adscrito por analogía a las regiones colindantes, en especial al Formativo de Arica. Conforme a lo anterior, en esta investigación asumimos el reto de Núñez  al referirse a asentamientos como Pircas, y lo aplicamos también a Caserones y Guatacondo: "queda para investigaciones posteriores documentar los patrones de actividad residencial que permitan explicar la singularidad arquitectónica de estos sitios en los Valles Occidentales, su cercanía a los espacios agrícolas y forestales de la quebrada aledaña a la pampa del Tamarugal, como la fuerte expresión simbólica asociada a situaciones de identidad territorial y étnica en los espacios ocupados".
Por lo tanto, retomando estos estudios, creemos que aplicando un enfoque holístico  al transecto andino costa-quebradas-altiplano y los "monumentales" asentamientos de Tarapacá y Guatacondo, podremos dar respuestas alternativas y brindar una definición más completa del proceso Formativo del Norte Grande. Al respecto, nuestras principales hipótesis proponen que este período respondería a un proceso interno de cambio y a un ambiente propicio donde se mantendrían ciertos elementos culturales tradicionales a la par y como base de estrategias de subsistencia y sociales innovadoras como la agricultura y la ganadería junto con la intensificación de la producción, el trabajo especializado, la vida aldeana, la circulación de bienes, el intercambio y grupos emergentes amparados en una nueva ideología.


Dicha problemática, se abordará desde distintas materialidades con el objeto de aportar a la comprensión del Formativo mediante un estudio de su base económica y del comportamiento activo de la cultura material a través de una aproximación ambiental-regional y diferentes niveles de resolución espacio-temporal. Ello implica involucrarnos en el debate de la evolución social desde una mirada del "pensar-social" y un profundo cuestionamiento de las nociones de progreso y éxito social que aún se mantienen vigentes en la discusión arqueológica y en la construcción de la secuencia histórica andina. Esto se hará a partir de: a) la construcción de un marco cronológico cultural preciso del Formativo de Tarapacá sobre la base del estudio de sus diversas materialidades arqueológicas; b) la consideración de las condiciones ambientales del período, sus potencialidades y riesgos como marco para el desarrollo de actividades económicas y expresiones sociales innovadoras dentro de la transición Arcaico-Formativo; c) las estrategias económicas resultantes del análisis funcional y contextual de colecciones y depósitos estratigráficos; d) la variabilidad arquitectónica de los sistemas aldeanos y su evolución a lo largo del tiempo para explicar el rol activo de la construcción pública en la producción y reproducción de un nuevo orden social; e) la incorporación de nuevas tecnologías (p.e., alfarería, textilería, metalurgia, entre otras), así como la integración de plantas cultivadas al proceso económico (p.e., maíz, cucurbitáceas, poroto, algodón, etc.); f) la ocurrencia de una mayor complejidad y desigualdad tendiente a la aparición de formaciones no igualitarias manifiesta en expresiones físicas corporales y "estilísticas" sobre soportes muebles e inmuebles, conspicuos de la transformación social e ideológica.


En consecuencia, al alero de un marco teórico del "pensar-social" esperamos completar los contenidos de este período con evidencia empírica fresca y novedosa que permita profundizar en su especificidad --sin quedarnos en un modelo abstracto (fenomenológico o semiótico)--, y aportar a la discusión más amplia del Formativo andino. Lo anterior es aún más relevante, al considerar la magnífica evidencia agrícola y aldeana de Tarapacá, que ofrece una oportunidad única para estudiar un potencial escasamente aprovechado debido a vacíos temporales y temáticos en la investigación de este territorio, centrada casi exclusivamente en el curso bajo de las quebradas de Tarapacá, Guatacondo y costa de Pisagua. Por lo tanto, tomando como antecedente estos estudios y con un equipo multidisciplinario constituido por profesionales jóvenes y especializados en la zona gracias al proyecto anterior (FONDECYT 1030923), podremos dar respuestas alternativas y brindar una comprensión substantiva del Formativo del Norte Grande de Chile en el contexto de los Andes Centro Sur.

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